domingo, 20 de noviembre de 2011

Conociendo Mi Primer Beso y Mi Primer Amor

-Chicos aqui les traigo un relato que termine hace poco, no eh podido subir nada, porque mi internet no esta tan buenoy el cole me tiene loca, ademas que mi madre no le gusta que agarre mucho la compu asi que sorry de verdad y espero que les guste el relato :)
                                   Conociendo Mi Primer Beso y Mi Primer Amor


-Primavera, verano, otoño e inviernos. Así como llegaban se iban la verdad es que a mí me daba igual, que día era, que hora o que año era, porque para mí nada había cambiado todavía me encontraba prostrada a una cama de un hospital.


-No es que no pudiera mover ni nada de eso, podía caminar y moverme muy bien, pero la condición de mi corazón no me dejaba salir de un hospital. Cada vez que lograba salir volvía a entrar después de tres o dos días, quebrando así toda ilusión en mí de vivir una vida normal como toda una adolecente de 15 años.


-Mi tan añorada fiesta de cumpleaños número 15 años. Fue una torta entre todos en el hospital y luego una muy buenas noches, fue totalmente decepcionante y mi vida social era una peste, no tenía ni un amigo. Al menos que te refieras como amigos a los señores que era ingresados al hospital o las enfermeras.


-Aprendí que estar decepcionada, triste o enfadada era ya algo normal en mi vida. Pero a pesar que ya estoy acostumbrada a pasar todo el día en hospital, no evitaba que me sintiera estos días claustrofóbica al estar entre estas cuatro paredes. Y el hecho de pudiera morirme no ayuda, de solo pensar en esa palabra me daba ganas de vomitar, estaba totalmente aterrada desde que el doctor hablo conmigo.


-El doctor me había dicho que necesitaba que me hicieran un trasplanté de corazón, porque de no hacérmelo moriría, cuando le pregunte ¿Cuánto tiempo de me queda de vida? Su cara mostro una mueca de dolor y le temblo los labios cuando dijo que lo máximo que podía vivir sin hacerme la operación era un mes y medio o dos meses como máximo.


-Desde ese día me había sentido que como que había en un agujero muy profundo y sombrío sin camino de regreso y mi camino final era la muerte. Esa palabra hizo que se me erizara todo el cuerpo por el escalofrió que me dio y no ayudaba el hecho de que en la operación pudiera morir. El toque a la puerta hizo que saliera de mis pensamientos, para volver a la realidad, mi cuarto de hospital parecía un jardín de flores. Mi mama sabía que amaba las flores así que el cuarto estaba lleno de flores y peluches.


-Pensé que sería unos de los doctores, ya que las enfermeras entraban como perro por su casa así que dije mi habitual – Pase – Pero al abrirse la puerta me di cuenta que estaba muy equivocada, un muchacho con cabello de color negro y ojos grises profundos me miraban con una gran sonrisa mientras abrían la puerta. Creo que por un momento mi cerebro se descompuso y mi corazón se descontrolo de sobre manera, empezó a tartamudear esta lograr decir o preguntar algo coherente ¿Quién eres tú?


-Luego me di cuenta de que mi pregunta no fue inteligente porque tenía una bata del hospital así que tenía que ser un paciente. Pero al pareció no impórtale, cerró la puerta y se acercó hasta la cama del hospital y estiro su mano para luego presentarse – Recién ingrese al hospital ayer. Soy Albert y ¿cómo te llamas? – Me escuche decirle con voz nerviosa – Me llamo Sandy encantada – Mientras le estrechaba la mano, pero de la nada Albert me jalo la mano y me dio un beso en la mejilla, sentí fluir toda la sangre a mi mejilla, seguro que ahora parcia un tomate.


-El sentó en una esquina de la cama y seguimos hablando, descubrí que era realmente encantador, era agradable y muy gracioso. Me di cuenta de que podía hablar con el de mucha cosas, le encantaba la música y los libros tanto como a mí, me conto que ama dibujar y que no era nada mal en ello, me prometió que me aria un dibujo. Me dijo que mi cuarto se parcia a una selva y yo le dije que no, que se parecía a un jardín, pero luego vi bien a mis peluches de animales y a las flores. Y de verdad si se parecía a una selva, desde que él había llegado no sé por qué no podía dejar de reírme.


-Desde Albert había llegado a mi vida, la había llenado de diversión, emoción y aventura, ahora las horas y los días pasaban más rápido de lo que me gustaría. Me gustaba estar a su lado, siempre hacíamos travesuras por todo el hospital o hacíamos de una caminata toda una aventura y yo no podía borrar la sonrisa de mi rostro cada vez que estaba a su lado, era como una conexión mágica donde solo existía un mundo para él y para mí.


-Él era como mi héroe me protegía de todo, me hacía veces pesar que era una princesa. Pensándolo bien él me decía – Mi Princesa – Yo con solo oírlo mi corazón latía a mil por hora y me sentía un poco nerviosa. El a veces me daba unas miradas muy dulces que me derriten, si yo me había enamorado de Albert y él es mi primer amor, una cosa que amaba de él era cuando se ponía dibujar parecía tan serio y concentrado, realmente estaba enamorado de él, había llenado todo lo que me faltaba en mi vida y me había dado hasta más.


-Pero el a pesar de las muchas veces que le pidiera que me enseñara que dibujaba él nunca me lo mostraba. Por eso lo empuje, cuando lo empuje el tiro el cuaderno de dibujo y me agarro y los dos caímos al césped del jardín del hospital, estuvimos dando vuelta y riendo hasta que yo caí encima de él y de pronto el disminuyo su risa y me miro de una manera muy seria y tierna al mismo tiempo – Eres Increíblemente Hermosa, Mi Princesa – Me dijo y yo no pude evitar sonrojarme pero aun seguí mirándolo fijamente. Me tenía como hechizada no podía dejar de mirarlo y de pronto el cerro la distancia entre nosotros y me beso.


-Un beso cálido, suave y con mucha ternura. Rápidamente deslizo su mano por mi cabello para acércame más a él y al mismo tiempo acariciar mi cabello, en ese momento tan mágico sentí que nada más existíamos él, yo, sus caricias y nuestro amor.


-Al terminar el beso escuche las palabras más maravillosas salir de su boca – Te Amo Con Todo Mi Corazón Sandy – Me las susurro con mucho amor, sus ojos tenía un brillo único que con solo mirarme me di cuenta que en sus ojos estaba reflejado todo sus sentimientos por mí, fui la persona más feliz del planeta cuando me pregunto - ¿Quieres ser mi Novia? – Respondí con un efusivo – ¡Si quiero! – Y ahí empezó nuestro otoño el día en que él y yo empezamos nuestro amor. 


-Los días que les siguieron a ese fueron pura felicidad, mi corazón estaba lleno de dicha, felicidad y amor, Albert hacia que me días fueran simplemente perfecto, pero un día mi corazón enfermo empezó a ser de las suyas, haciendo que me quedara sin energía. Sin poder salir y más importante algunas veces sin poder ver Albert cuando me daban ataques muy fuertes.


-Ya que no podía salir de la habitación el me visitaba y pasábamos ratos juntos, eso eran los momentos más perfectos para mí. El me trataba como si fuera de vidrio y me pudiera romper, así que me trataba con sumo cuidado, pero cada cosa que hacia se le veía que lo hacía con amor y yo estaba feliz por eso, pero las cosas no todo el tiempo pueden ser felices y eso me lo indico cuando esa misma tarde cuando el doctor fue hablar conmigo.


-Y me dijo si me había decidido, porque mi corazón no iba a aguantar mucho. Esa notica fue como balde de agua fría cayendo sobre mí y haciendo que volviera a la realidad que más me aterrar tomar una decisión, la cual era arriesgarme sabiendo que podía morir en la operación o solo durar un poco más de vida, pero de todos modos lo que más me dolía y me hacía sufrir era que iba morir de todos modos, dejando a tanta gente que amo, mis padres, mi familia y a Albert de solo en pensar en eso sentía fluir las lágrimas por mis mejilla, mientras seguía sollozando, no pude evitar llorar todo ese día.


-Albert me consolaba mientras yo lloraba, solía intentar hacerme sonreír y lo lograba todo el tiempo, Albert me enseño a ser valiente y a luchar por mi vida, me enseño que la vida tomaría una decisión por mí aunque yo no tomara la mía y esa decisión no necesariamente fuera la esperada. Por eso decidí hacerme la operación, en los momentos más difíciles Albert se encontraba a mi lado brindándome apoyo mientras me decía los mucho que me amaba y lo mucho que saldría bien de esta operación, cuando me sintió nerviosa empezó a cantar ya que sabía que siempre me calmaba al oírlo cantar y esa fue mi última imagen antes de entrar al quirófano viendo a mi ángel de la guarda dedicarme una canción.


-Albert antes de entrar a quirófano me prometió que siempre estaríamos juntos pase lo que pase ya que nuestro corazón siempre seria uno solo, no entendí muy bien lo que trataba de decir pase lo que pase. Con eso en mente y con la decisión de salir viva entre al lugar que más temía, sintiéndome sin miedo alguno y con muchas ganas de vivir.


-Cuando desperté lo primero que vi fue a mi amado. Albert se encontraba en una silla al lado de mi cama, me miraba con una gran sonrisa, pero había algo en él, que me hacía sentir preocupada. Como si algo estuviera pasando, sentí mi bello corazón llenarse de preocupación cuando me miro y dijo – Me alegro poderte ver por última vez y saber que estarás bien, te ama tanto por favor no lo olvides – Y me mostro su mejor sonrisa.


-Yo estaba confundida y no sabía que decir, pero me arme de valor y le pregunte ¿Por qué dices eso? Por favor no te vayas – El estiro su mano y me acaricio la mejilla, se acercó a mí y con una dulce mirada me dijo – ¡Tranquila Mi Princesa! Yo sé que podrás seguir, ya siempre estaremos juntos en nuestros corazones – Sin más que decir me beso, un cálido, afectuoso de mucho amor, de dolor y cariño.


-Mis lágrimas no dejaban de brotar mientras Albert me besaba cálidamente, llenando de calor mi corazón y de profundo dolor. De pronto Albert rompió el beso y dijo – Adiós – Mientras caminaba hacia la puerta, su silueta brillaba con un puro blanco y a cada paso que daba se hacía borroso – Espera, espera, por favor no te vayas – Le rogaba mientras sollozaba, él se detuvo un momento para decirme – Te Amo Demasiado, No Lo Olvides Nunca – Sonrió, dio un paso y desapareció.


-Estalle en gritos de lamentos y sollozos y luego desperté. Mi cuarto se encontraba solo y vacío, pero mi corazón se encontraba intranquilo con dolor, aunque me repetía una y otra vez en mi mente que ese un sueño, no podía de dejar de llorar y sentir ese gran dolor en mi corazón. En vez de calmar lloraba cada vez más fuerte, mis lágrimas fluían con gran prisa a través de mis mejillas, dejando una huella de dolor incurable.


-Unas enfermeras entraron a mi habitación junto con mi madre, preguntándome que pasaba y que si me dolía algo, yo no podía decir nada por el gran nudo que se encontraba atorado en mi garganta y solo seguía llorando. Mientras ellas seguían preguntándome que iba mal conmigo, mi madre me abrazo dándome consuelo, que no sirvió para calmar mis angustias, aun con temor pregunte - ¿Dónde está Albert? – Ellas se miraron rápidamente y se volvían a mirar para luego no decir nada.


-Las mire otra vez con gran miedo, a que mis sospechas fueran ciertas, hubo un momento de silencio y volvía preguntar - ¿Dónde está Albert? – Sentí como se me partió la voz al preguntar de nuevo, ellas pusieron cara de dolor y mi mama empezó a llorar mientras una enfermera dijo – Lo siento mucho, Albert acaba de fallecer hace unos minutos – Esas palabras destrozaron mi mundo de la peor manera, se me rompió el corazón y rompí a llorar, sollozando y preguntando ¿Por qué? Una y otra vez, sentí que caía en un abismo.


-Mi mama trataba de consolarme, pero nada me consolaba todo lo que tenía es dolor y más dolor, lloraba todo el día hasta quedarme sin fuerzas y caer dormida, teniendo la esperanza de que cuando despertara descubriera que todo esto es un pesadilla de mal gusto. Pero cada vez que despertaba mi ilusión se destrozaba y volvía a morir de tristeza, pasaban los días y yo me hundía más en mi tristeza, entonces un día una doctora vino y me entrego la libreta de dibujos de Albert, me dijo que él quería que yo lo tuviera.


-Mis dedos templaron suavemente mientras tocaba la libreta, mis recuerdos y mis sentimientos estallaron cuando abrí la libreta de dibujo. En la libreta encontré muchos dibujo y todos eran de mí, en diferente poses, en una sonría abiertamente mientras sostenía una flor, con un vestido blanco con puntos azules en forma de flores, otra mirando hacia un lado fijamente, en una lloraba, en otra sonreía y muchos más retratos de mí se encontraba en la libreta. Cuando llegue a la penúltima hoja y vi el retrato supe que ese era mi preferido, en ese dibujo salíamos los dos descansando debajo de un árbol mientras estábamos abrazado, con ardillas corriendo en nuestro entorno.


-Cuando pase a la última hoja me encontré con una carta, que con una fina y elegante escritura decía – Para: Sandy Melis – Con en el corazón a millón abrí la carta, que decía:


-Mi Princesa, me imagino como debes sentirte con mi muerte, lo sé y lo siento mucho. Y quiero que sepas que no fue tu culpa mi muerte, fui yo quien tomó la decisión de cederte ese corazón a ti.


-Y perdóname por no contarte que yo también tenía lo mismo que tú y que me estaba muriendo, ya que mi prioridad en ese momento no era hacerte sentir mal, sino hacerte feliz y llenarte de fuerza. Te amo, te amo mucho con todo mi corazón, aunque no esté a tu lado recuerda que siempre estaré en tu corazón, porque tú y yo ya somos uno.


-No sabes cuánto pesar siento al saber que te hago daño con mi ida, pero yo sé que tú puedes seguir adelante porque eres la persona más maravillosa que eh conocido y de la cual estoy orgullosamente enamorada, me acuerdo que cuando ingrese a al hospital me encontraba más solo que lobo solitario.


-Pero cuando me entere de había alguien de mi edad en la misma situación que yo,  fui enseguida a conocerla, en busca de un amigo para poder compartir los sentimientos y situaciones que traía esta enfermedad. Pero cuando te conocí descubrí algo más que un amigo, conocí a mi primer amor, sabes es poco vergonzoso admitir eso. Pero es la pura verdad me hiciste conocer lo que es el amor.  


-Más que eso las ganas de proteger a alguien, más que a tu propia vida, así que no considero el haberte dado ese corazón como egoísmo, así que no te llenes de culpa, que eso es una muestra de amor que siento por ti. Y tú no tienes la culpa de que yo muriera en la operación.


-Quiero que vivas libremente y sin culpas, quiero que no sufras y sigas adelante en la vida, por favor vive por mí y por ti. TE quiero y quiero que vivas tu vida al máximo por nosotros dos, no te prives de lo que la vida te puede dar, tu eres mi sol y yo quiero que sigas brillando e iluminando a las personas con tu carisma, tu sonrisa, tu ternura y amor. Te amo con toda el corazón y te esperare por toda la eternidad.

                                                                                                                              Tu Amado: Albert Cruz


-Después de leer esa carta me di cuenta de que estaba llorando, agarre la carta y la estreche en mi pecho y seguí llorando en silencio. Y decidí que viviría al máximo mi vida por Albert y por mí.


-Después de 15 años me encuentro escribiendo esta carta para ti:


Para Mi Amado: Albert Cruz


-Ya han pasado 15 años de tu partida, pero quiero que sepas que te amo como en el primer momento que en te conocí, pero como prometí he seguido adelante con mi vida o mejor dicho nuestra vida. Te escribo para informarte que me caso mañana, espero que me des tu bendición.


-Mi esposo es un hombre de gran corazón, lo amo y mucho, espero vivir bellos años a su lado, pero eso no quiere decir que te eh olvidado, por mucho que ame a mi esposo. Tu siempre serás el amor de mi vida espero que algún día podríamos reunirnos de nuevo, a menudo te echo de menos.


-Me eh prometido no apurarme a para estar a tu lado, si no que suceda de forma natural. Te quiero decir que espero que mes esperes, para estar a tu lado, siempre estarás en mí y en mi corazón.

                                                                                                                            Tu Amada: Sandy Melis

3 comentarios:

  1. Hola holitaaa. Por lo poquito que he leido parece una historia estupenda y que engancha.

    Pasate: http://vampi-losguerrerosdelaluz.blogspot.com/

    saludis vampi

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  2. Hola!!! Soy socia del Club de las Escritoras como tú, he decidido seguir a tooodas las socias, porque me parece una idea fnatástica para conoceros y ver las maravillas que hacéis en vuestros Blogs, así que te sigo y espero que tu también te pases y te quedes por:

    Adolescentealos28.blogspot.com

    (Como a algunas ya os seguía y a otras no, para no saltarme a nadie este mensaje os lo dejo a todas :))

    Bss de color Violeta...

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  3. Siiriiaaa :DDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
    Ya la lei el facebook, y sabes que me encanta! lalalalal ñeñeñeñeñe! *--* DIOS! ame tu historia, yo ahi intrigada, y toook! publica eeh? xDDD Un besito enorme!

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