viernes, 13 de julio de 2012

De Corazòn

-Hola, les quiero mostrar este hermoso poema, que me concedio una gran persona, Caleb ese eres tu. Gracias por permitirme, publicar uno de tus hermosos escritos.

           

 
I

BESOS MARCHITOS:

-Y eran sus ojos mi desdicha, sus labios mi ternura, mis ojos rojos de tanto llorar, mis labios partidos sin nada de ella sobre ellos, mi tristeza pidiéndome un espacio entre ella, entre mi corazón y el silencio; me dejaste con las palabras bonitas y una canción que escribí para ti, por estas razones y mil de las que me duelen mencionar; no saldré a la calle a mi cielo azul, saldré pero con el alma debajo del corazón, debajo de este cielo que se moja de gotas de carbón y ráfagas de soledad y mentiras color rosa, mentiras estáticas con iones sensibles y con un símbolo de atracción en la mano izquierda y en la derecha una flor, una pupila dilatada con ganas de dejar escapar a su regazo un vástago de desilusión, mil lágrimas. Él que se quedó esperando a las dos de la tarde a un corazón violento que se envuelve en paciencia y el de ella en orgullo, el sol que lo mira y lo deja ahí esperando mientras él se va a dormir y los minutos que no dijeron nada marchitaron esa lagrima suya, la luz de sus ojos y la flor en su mano, ve el cielo le dije: deja tus lágrimas, el mundo gira aunque tu permanezcas estable, aunque te apagues frente al día, la noche traerá la luna que brille a tu lado, no te dejes el corazón sin fuerza, sin pocas palpitaciones, sin almas de sonrisas y besos marchitos.

II

CONMIGO, NO HABRÁ MAÑANA:

-¿sabes? A dos corazones que te escribo, están de dos a cuatro hojas de papel que solo podrás leer una, mis manchones no los intentes descubrir, esas lagrimas que murieron aquí son palabras que  quisieron morir a antes matarte a ti, cuando puedas háblame, escríbeme en el cielo o en las nubes para que lo pueda ver, no me busques en las noches porque ahora sueño con alguien más, no me hables al corazón porque estará ocupado, déjame como yo unas líneas en el que puedas desahogar el recuerdo mío, piérdete redactando algo que nunca dirías en persona, mata esos sentimientos para que te traigan la felicidad, yo sé lo que te expreso, lo que menciono en esta carta lo sé, lo he vivido, y ¿sabes?, no es tarde para dejar paso al que ocupara toda su vida amándote, anda, inténtalo, hazlo por mí, conmigo tenlo por seguro, no habrá mañana.

III

-Me quedare pensando en ti, me dormiré con el alma en un sueño tuyo, con los ojos pegados al corazón y en la mano tu vida; ya le di la primera vuelta a esta hoja de papel y mi corazón no puede hablar, tus ojos no me hacen reflexionar, escribo líneas revueltas en pautas que no entenderás necesitaras olvidar el olvido, olvidarte a ti misma para nacer en mí, en mis letras, dentro de mi piel y dentro de mí misma carne, entenderás que la sangre no es solo de color roja también es del color de una lagrima  muerta dentro del mar, dentro de estos recuerdos que no quisiste vivir conmigo, sabrás que mis manos se mojaron al darte esta parte de mí, este pedazo de cielo mío, puede no ser para ti esta carta, es de corazón a corazón, puedo decirte a dios, puedo decirte mi amor, puedo darte un beso, puedo morir en tus brazos pero me quedare aquí, me quedare solo sin ti con ese silencio que me tenía antes de ti, me dormiré y me abrazara el frio de ese momento, solo los labios de alguien más sabrán que no olvide, que deje de ser yo para ser para ti, que no me tuve, que no eres para mí, aunque vayan mis ojos cerca de ti a dormir a tu lado sin mí y que estén contigo, mejor es ese día que yo en mis pensamientos con soledad.


IV

-Se vistió la noche conmigo un rato y me dejo suspirando tu aire, mi voluntad se fue contigo en un aire de respiración, me vuelvo a mí, no sé quién soy, no sé si duermo, no sé quién soy, no dejo este silencio para dos, y hoy tal como otros días que no fueron igual me dormiré pensando en ti, despertare con una lagrima sobre mis labios y te irás, pondré aquí en mi corazón una marca de que tú vives adentro, que no te has ido, que aun sigues en mis pensamientos, me alejaré como los sueños se despiertan para morir, me hostigaran estos amargos amores, me dejaras colgado y pendiente de mi misma suerte, solo quedaré en silencio amarrado en mis nubes, cantaré la canción que escribí para ti para que me despierte el corazón, me acostare para soñarte, y para los días que estuvimos juntos prefiero tus segundos con otro, me pediste perdón y lo tuviste de mí, lloraste el no estar cerca de mí y te alejabas cada vez más, publico esto en mi corazón, lo dejo plantado en mis recuerdos y en los tuyos vividos, como sé que nunca dolerán eternamente lo menciono, como mis lágrimas tampoco los quiero dentro de mí, las dejo fuera, No Quiero Gotas Dentro De Mí, Las Dejare Salir, Dejaré Que Lluevan Mis Ojos Y Que Rocíen Mi Cuerpo, hay muchas cosas que no quiero, pero aun el tiempo los malos ratos, estos recuerdos aun peor mis líneas borraran, ni son relevantes, solo los viví y así los veré morir lentamente, pero esta vida después me devolverá su precio a sí que se bien que tu amor y mi amor los tendré por bien  o mal pagados.


Profecia

-El comienzo de esta historia, aqui se las traje, pero que les guste y no se les olvide comentar... Besitos, Siria

             


Profecía

-Dos Gemelos Nacerán De Una Unión.

-Humano y Vampiro.

-Niño y Niña Híbridos Serán.

-El Niño Tendrá Dos caminos.

-Uno de Amor y Reinado.

-Otro de Destrucción y Locura.

-Al Cumplir los 17 Encontrara A Un Ángel.

-Sera Un Ángel Condenado.

-Luz y Oscuridad Se Encontraran.

-Un  Amor Padecerá.

-Y Vivirá Por Siempre.

-En la Oscuridad.

-Bella, Bella – Despierta – Llamaban – ¿Mmm? – Desperté, busque la voz que me llamaba, era Alice. Se encontraba a mi lado - ¿Cuánto eh dormido? – Pregunte, mirando la oscuridad de la noche – Has dormido 12 horas, Bella – Contesto, mientras me ayudaba a sentar en la cama, era la habitación de Edward; recordaba haberme dormido en el sofá de la sala – Debes comer Bella, estas muy débil – Comento al darme vistazo, - Pero primero, te daré sangre – Dijo al ver mi barriga.

-Yo también eche vistazo, mi barriga parecía un balón; aun no puedo creer que estoy embarazada. Todo parece un sueño, hace pocas semanas; Edward y yo todavía estábamos de luna de miel, pero luego poco a poco fui notando los cambios en mi cuerpo, recuerdo cuando le conté mi sospecha a Edward.

- Edward tomo la noticia muy mal, recuerdo que estuvo en esta de shock varios minutos y luego tomo nuestras cosas, nos regresamos a fork pero no olvidare cuando dijo que quería deshacerse de nuestro hijo o hija. Estoy consciente que puedo morir con este embarazo, pero ese hijo o hija es mío y no dejare que nadie lo lastime, desde que llegamos busque refugio en Rosalía y Alice – Bella, ¿Qué soñaste? – Pregunto, mientras me cargaba para llevarme abajo – Estabas muy inquieta – Comento, la mire y trate de recordar lo que había soñado, pero todo era muy borroso – No recuerdo – Respondí, cuando Alice me colocaba en la silla del comedor, ya me había acostumbrado a su rapidez de vampiro.

-Mire como Alice se movía rápidamente, un borrón en el aire y regresaba con una bolsa de sangre; y una tasa. Acaricie mi barriga, como siempre hacia antes de beber sangre, diciéndole a mi niño o niña que les daría de comer, de pronto de la nada senti un dolor y cuando me di cuenta Rosalie me estaba sujetado, Alice se encontraba a su lado. Me fui de lado y estuve a punto de caer al piso – Parece, que le rompió una costilla – Rosalie le comento a Alice.

-Me costaba respirar – Debemos llevarla, a la sala de operación – Dijo Alice, en un abrir y cerrar de ojo, estaba en la sala de operación – ¿Cómo se encuentra? – Edward le pregunto a Rosalie, mientras sujeta mi mano. – No muy bien – Anuncio, - Peor, si esto sigue así Bella no aguantara hasta el parto – Añadió Alice, preocupada.

-Clarise entro y me coloco suero, - ¿Cómo te sientes?, Bella – Pregunto, mientras revisaba mi temperatura – No muy bien – Respondí, ronca; sentía seca la boca y pesada al hablar. – Esto sería mejor, si eliminamos al monstruo – Jacob expreso con furia, Rosalie inmediatamente se puso delante de mi – ¡Cállate Perro! – Le escupió, - No te metas, Sanguijuela – Replico.

-¡Jacob, No hables así de mi bebe! – Le regañe, mirándolo – ¿Verdad que no es un monstruo?, Edward – Le pregunte, volteándome para mirarlo. Pero huyo de mi mirada – No puedo creer, que piense que nuestro hijo es un monstruo – Le recrimine, ofendida soltando su mano – ¡Bella! – Se acerco, con cara de sufrimiento, pero Rosalie se coloco en el medio de nosotros dos, - ¡Rosalie, aparta! – Edward ordeno, - ¡No! – Negó Rosalie y Esme se acercaba, para detener la pelea.

-De pronto, como un razón sentí un temblor por dentro y como una brisa apareció en mi mente – Gemelos -. La noticia me impacto, me acaricie la barriga – ¡Tendré Gemelos! – Anuncie. Todos voltearon y me miraron desconcertados – ¿Como lo sabes? – Alice pregunto, confundida – ¡Solo, lo sé! – Respondí, mirando a Edward; que miraba mi barriga fijamente, - Bella, solo son… - ¡Silencio! Creo que escuche algo – Edward interrumpió a Jacob, se acerco mas a mí y Rosalie se aparto del medio de mala gana. Se agacho hasta quedar a la altura de mi barriga y se quedo viendo fijamente, de pronto subía la vista y me miro a los ojos – Se están comunicando conmigo, Bella – Me dijo con emoción, - ¡No son monstruo! – Anuncio, con felicidad – No te quieren hacer daño, ellos te amas – Me conto, sentí fluir la lagrimas, no intente detenerlas.

-Al fin, Edward aceptaba a nuestros hijos, - Son niño y niña – Me confeso, radiante. Todos se limitaron a oír lo que contaba Edward, hasta Jacob escuchaba atentamente, - Ellos dicen que te aman – Me dijo Edward, mientras yo lloraba de la felicidad, me rodeo con abrazo y nos quedamos así un buen tiempo. Cuando nos dimos cuenta, casi todos se habían ido, solo se quedo Jacob, que nos miraba atentamente - ¿Qué nombre les van a poner? – Pregunto al fin.

-Le sonreí y le invite a acercarse, todo estaba marchando como debería ser – Tenia pensando, que si era un varón le pondría Jacob Edward – Confesé, con pena. Edward y Jacob se miraron por un momento y luego alargaron la risa – Si no quieres, que se mate cámbiale el nombre – Jacob soltó, riéndose todavía, - Ese nombre, no creo que sea adecuado – Edward añadió, tratando de aguantar la risa pero le era imposible.

-Pensé y pensé, pero nada se me ocurría. Hasta que, encontré el nombre perfecto – El niño se llamara Liam – Declare, satisfecha; sentí como se movió y supe que le gustaba – Le gusta el nombre – Edward comento, sonriendo - ¿Y La niña? – Jacob, pregunto con curiosidad. Pensé un rato, hasta que se me ocurrió unir los dos nombres de sus abuelas y di con el nombre perfecto – Se llamara Renesmee – Anuncie, sentí también como se movía y supe que le gusto – Le gusta su nombre – Dijo Edward, - Pues ya tienen nombre –Soltó Jacob de pronto, - ¿Les pusieron nombres? – Alice pregunto, ofendida – Y no me comentaron nada – Nos reclamó.

-En su mano llevaba una bolsa de sangre – Lo siento, Alice – Le dijimos Edward y yo, - Esta bien, pero de la ropa me encargo yo – Declaro, seria. Acercando la bolsa y entregándomela – Por supuesto, a nadie más se lo pediría – Le sonreí y empecé a tomarme la sangre, se sentía deliciosa – ¡Lo siento! Esto es asqueroso – Jacob se excuso y se fue.

-Pasaron los días y cada día estaba más débil, me sentía peor. Sin fuerza, sin nada; solo me animaba el saber que pronto podría ver a mis hijos, últimamente siempre estaba en la sala de operaciones, a veces me rompía dos o tres costillas y la última vez me las rompí todas. Yo estaba en la sala, en el sofá y todos estaban reunidos a mi alrededor, pendiente de cualquier cosa que me pasara, de pronto sin previo aviso un dolor, horriblemente me nublo la vista y no supe nada, hasta volví estar consciente.

-Estaba en el piso, todos estaban a mi lado, podía escuchar cómo se gritaban cosas, murmuraban otras y podía sentir la desesperación de todos. Se me cerraron los ojos, para cuando los volví a abrir, solté un grito de dolor, un dolor extenuante, horrible; sentí como si me desgarraran por dentro – Bella, no puede parir – Grito alguien frenéticamente, - Hay que operarla, dijo otra -. Todo era tan borroso, el dolor era consistente, solo rogaba que no le pasara nada a mi bebes.

-Luego todo, era dolor y más dolor. Yo luchaba por no perder la consciencia, me aferraba a la vida, no me iba a morir; no sin ver a mi bebes primero, - ¡Bella, Lucha! – Me decía Edward, - ¡No te rindas, Bella! – Decía Jacob. Luego todo se volvió silencio, luego un sonido milagroso, me devolvió la vista – Bella, Ve a nuestro bebe – Me decía, mientras me lo acercaba. Mire a mi hermosa bebe, que lloraba y la bese – ¡Bienvenido Renesmee! – Susurre, jadeando. Sabía que ya no me falta mucho para mí final.

-Otro sonido celestial, me mantuvo consiente – Vamos mi amor aguanta, ya todo va acabar – Edward rogaba. Abrí los ojos y vi, como sacaban a mi bebe a Liam, un bebe fuerte, no lloraba; Edward me lo acerco y lo bese, me sonrió – ¡Bienvenido Liam! – Susurre, como pude y me desvanecí.


-Las Arenas de Tiempo, Comenzaron a Correr.

-Para Alcanzar a el Destino.

-Que Profesé.

The Arrival Of the Angel

-Aqui les traigo esta sorpresa, esta historia es un dulce recuerdo de una amiga, de Anaëlle.
-Acordamos hacer esta historia juntas, pero no pudimos y yo me compremeti a terminarla, y desde luego eso hare. Espero que le guste. Un beso, Siria :*

               

                 
 
The Arrival Of the Angel

-Líam es hijo de Edward y Bella C. Pero el es hibrido al igual que su hermana, un accidente hace que conozca a Natasha una chica con problemas en su casa... Él le da refugio, pero no será por mucho, Charlie tiene que entregar a Natasha a sus padres... Será que Líam la dejara ir... O tal vez se interponga y se la lleve lejos?? PROXIMAMENTE. By: Siria & Anaëlle Blake

-Ahorita subo, el comienzo de esta historia ;)