-Holiss! Sorry por no subir el capitulo ayer, pero ayer andaba con un gripon insoportable y cuando me tome la pastilla para el malestar, me quede dormida sorry, ahora es que me desperte, aqui les traigo este capitulo, que tanto me costo terminar y por cierto descubriran que Esley es como bipolar xD O algo asi, espero que lo disfruten... Besitos, Siria.

Capítulo 6: Eres Insoportable
-Podrías
dejarme de mirar así - Le dije por quinta vez a Duncan - quien se encontraba
recostado en la puerta de mi cuarto - ¿Y se puede saber qué es lo que quieres
hablar conmigo? - Pregunte fastidiado mientras seguía leyendo mi libro.
-No
te hagas el loco Esley - Dijo mientras me daba una mirada de reproche - Tu
sabes muy bien de que quiero hablarte o mejor dicho de quien - Dijo mientras
cambia su posición a una de - Estoy esperando habla -.
-De
verdad que no tengo ni la menor idea de quien quieres hablarme - Dije aburrido,
obviamente si sabía de quien quería hablar, de quien más podía ser que
Estrella, era fijo que escucho nuestra pelea y que raro que no esté aquí
Melania insultándome.
-¡Ya
basta! ¿Qué paso con Estrella? - Pregunto directo al grano. Mientras se acerca
un poco y se volví a recostar en la pared, viendo fijamente con su típica
mirada de -Más te vale que me digas que paso-.
-¿Qué
es lo que quieres saber exactamente? - Pregunte soltando un suspiro resignado,
si no le decía estaría fastidiándome la vida todo el santo día. Y ni pensar en
Melania, ellos juntos son una pata en el trasero.
-Quiero
saber absolutamente todo! ¿Porque y como empezó la pelea? - Exigió el - Pero si
crees que le diré toda la verdad está equivocado - Pensé mientras lo miraba -
Buena la verdad no hubo ninguna pelea - Dije lentamente, mientras me reclinaba
en mi sofá - ¿Como que no hubo pelea? - Pregunto, con una expresión que me
decía claramente que no me creía nada y cuando intente hablar, él se adelantó -
¡Esley! Estoy hablando en serio - Dijo poniendo una cara de serio. Que a mi
parecer le quedaba bien claro si fueras un chivo - Yo También hablo en serio -
Dije Burlonamente, mientras cerraba el libro y lo ponía en la mesa que estaba a
mi lado.
- Además...
Te estoy prestando toda la atención del mundo - Dije mirándolo
directamente a los ojos, para que así se
creyera lo que iba a decir a
continuación - Y como dije antes no hubo tal
pelea, solo fue una discusión socializada... - Si claro como no - dijo
Interrumpiéndome. - ¡Una discusión
socializada! - Dijo
sarcásticamente. Asiendo énfasis en la
palabra "Socializada" - ¿Me
vas dejar que termine de hablar? –
Pregunte – O prefieres que el resto de la historia te lo cuente mi trasero – Le
advertí, Duncan me quedo viendo con una cara y cruzo sus brazos pero no dijo
nada.
-
Como decía la pelea que según tu escuchaste no existe. Lo que pasa es que
Estrella me pidió ayuda… - ¿Te pidió ayuda? – Pregunto el con incredibilidad y
gran asombro, le lance una mirada de (Te callas o te callas). Bueno aunque lo
entendía, que Estrella me pida ayuda es tan posible como si mañana se acabe el
mundo – Si, me pidió ayuda sobre una obra en la que va adicionar – Le conté. Y
ahora ya casi había completado mi farsa – ¡Aja! ¿Y eso que tiene que ver? – Pregunto
- ¡Ay! que ver Duncan serás animal – Dije Fingiendo obviedad – No ves que yo
estaba haciendo el papel, del personaje que tenía una discusión con ella –
Continúe contando – Y que Estrella me conto que no lograba hacer esa escena
bien – Seguí contando, satisfecho por la cara que tenía Duncan, se lo había
tragado completamente – Como me pidió el
favor no me quedo más remedio que ayudarla y eso fue todo – Termine de decir mientras me paraba y abría la puerta de mi
cuarto – ¿Eso quiere decir que estaban actuando? – ¡Aja! Si, si – Dije con
fastidio mientras, me acercaba a Duncan lo agarraba y lo sacaba casi hacía que
se estrellara con el piso cuando lo saque del cuarto – Espera… - Comenzó y en
ese mismo momento le cerré la puerta en las narices.
-Solté
un suspiro, al fin me había librado de Duncan – Pero todavía faltaba Melania –
Pensé con pesar. Aunque eran mis primos a veces me tratan como si fuera un
crio, son absurdo de verdad, ahora por lo menos podría continuar con mi
lectura; hasta que venga Melania y llegue diciendo su frase preferida – Te voy
a patear el trasero – Cosa que intenta de verdad. Tome el libro, que había
dejado en mi mesa la que se encontraba, justo al lado de mi sofá habitual de
lectura; mi sofá era de modelo victoriano pero pequeño para una sola persona,
con una combinación entre gris ceniza y negro, con su respectivo contorno
tallado en madera.
-Una
vez sentado comencé mi lectura - Sera
estúpido este tipo, como le puede gustar un ser inferior a él. Se supone que
como dueño y señor del clan de los vampiros, debería ser inteligente por lo
menos, como puede enamorarse de una ladronzuela que intento una vez matarlo, no
está claro que lo volverá hacer - Pensé
mientras leía, pero me frustre tanto que cerré el libro y lo puse en la mesa.
Un minuto más leyendo esa porquería y creía que iba a sufrir un derrame
cerebral, un toque a la puerta me distrajo de mi asqueo por el libro; en el
peor de los casos seria Melania, ya casi la podía ver insultándome, camine de
mala gana a la misma vez que decía – Melania si vienes a… - Y me detuve al
darme cuenta de que no era Melania la que se encontraba afuera de mi puerta, la
que se encontraba con el cabello suelto y húmedo con una expresión que decía lo
mucho que quería matarme era Estrella.
-
¡Oh! Pero ve aquí tenemos aquí, a la tonta humana – Dije mientras le sonreía – ¡Cállate!
Estúpido vampiro – Dijo irritada, me moví y la hice pasar, ya que era eso o que
todo el mundo se enterara que estábamos peleando otra vez. No pude evitar reír
al ver la fascinación en los ojos de Estrella, mientras observaba mi cuarto y
al instante se puso a la defensiva – ¿Qué? – Dijo Mientras me veía con desconfianza – Nada – Dije
mirándola mientras le sonreía con malicia y me le acercaba poco a poco – Alto
ahi! No te me acerques – Dijo
señalándome con un dedo para que me detuviera – ¿Si no que? – Pregunte en modo
de desafío, mientras le agarraba la mano y la atraía a mí.
-
Su cabello húmedo junto a su aroma, hizo impacto en mí al mismo tiempo que mi
cuerpo y su cuerpo se juntaban. Entonces recordé, cuando tenía su dedo preso en
mi boca, recordé la sensación de su cuerpo, recordé el sabor de su sangre, su aroma; ahora sé que fue una gran estupidez
lo que hice – Aunque este entrenado para contralar mi sed, no debería a ver
probado su sangre y menos tenerla tan cerca ahora – Pensé mientras la sujetaba
más cerca de mi; aun que no debía me era imposible dejarla, su aroma me estaba
poniendo ansioso – Pero ansioso de qué? – Me pregunte mientras la veía,
Estrella me miro y comenzó a decirme – Si no me sueltas… - Pero se detuvo, como
tratando de encontrar la palabra correcta – ¿Si no te suelto? – Le susurre
suavemente la pregunta a su oído y en ese momento sentí como su cuerpo se
estremecía junto al mio. Solto un suspiro junto a mi cuello, un aire cálido que
inundo mi cuerpo electrizándolo, deseando mas y mas; baje mi cara hasta la suya
respirando su dulce aire que me electrizaba.
-Podía
sentir su cuerpo impregnando mi piel y una extraña sensación vino a mí. Su
mejilla rozo suavemente la mía, sus labios a pocos centímetros de mi oído
irradiando calor, su respiración lenta y suave se estaba apoderando de mí.
-Sentí
como Estrella iba decir algo pero no lo hizo – Esto es una locura – Pensé sin
poderme mover, me siento abrumado es como si algo me controlara – Si no me
sueltas… - Soltó de pronto y paro al tomar aire, de pronto como golpe apareció
en mi mente fuertemente grabada “Deseo” –Te hare papilla de vampiro, si no me
sueltas ahora – Gruño Estrella en mi oído de golpe.
-Sus
palabras me dieron una patada de vuelta a la realidad, me despertaron, solte mi
agarre un poco y Estrella se alejó un poco quedando enfrente de mí. Lucia con
rabia, para mayor definición si me
dijeran que su gemela es una perra con rabia… Lo creería, tenía el ceño
fruncido, estaba roja y sus labios eran una fina línea apretada; sus ojos
grises me miraban fijamente queriendo decir muchas cosas que necesariamente no
eran buenas con un cierto brillo misterioso en ellos.
-
Solo quería molestarla un poco pero se me había ido de las manos - ¿Qué diablos
te pasa? - Pregunto de pronto
consternada, me miraba frunciendo seño y con las mejillas enrojecidas de furia
– ¿A mí? –Le mire fijamente – Nada – Solté burlonamente. Estrella frustrada se
alejó más y empezó a caminar por toda mi habitación, al verla así no pude
evitar decirle – Tienes un humor de perros – Me burle - ¿De quien crees que es
la culpa? – Replico –¡Tuya! – Le sonreí – Por no poder aguantar una simple
broma – Añadí con satisfacción al ver su mueca de indiferencia.
-
Todavía no puedo quitarme de enzima esta sensación – Pensé, siento ese
sentimiento vibrar en todo mi cuerpo y haciendo que me sienta ansioso e
inquieto.
-Mire
como Estrella tomaba asiento en mi sofá, se veía irritada y murmuraba – Estúpido
Vampiro – Muchas veces con alguno que otro insulto hacia mí. La verdad es que
acabe molestándola cuando mi intención era disculparme, es que me gusta ver sus
reacciones cuando la molesto; me di cuenta que se volvió mi pasatiempo
favorito, desde aquel día que choco conmigo en los pasillos del colegio.
-Ese
día, Julián me conto que frecuentaba a una mujer y que en la tarde la
conocería, porque tenía planes de boda. La verdad la noticia me molesto un
poco, porque nunca pensé que ese viejo vampiro se volviera a casar o que
tuviera planes de matrimonio. Por estar tan sumergido en mis pensamientos, no
sentí que iba a tropezar con alguien y cuando me di cuenta había tropezado con
una humana, que perdió el equilibrio y
estuvo a punto de caer; claro si no la hubiese sujetado a tiempo.
-Mi
intención era una sutil disculpa y huir lo más lejos de aquella humana. Pero
cuando me miro con aquellos profundos ojos grises, con su cabellera ondulada
acariciando mi piel. Para cuando me di cuenta ya le había contestado y no
exactamente como había planeado, algo en Estrella dejaba que mi lado malicioso
saliera a flote.
-Un
ruido me devolvió al presente, a Estrella se le había caído el libro que estaba
leyendo – Ojala y se rompa – Pensé cuando lo vi en suelo, soltó una maldición;
lo recogió y lo volvió a poner en la mesa de vidrio. Su cara de frustración me
dio risa y sin querer solté un bufido, Estrella volteo y me quedo viendo con
rabia para luego voltear su cara otra vez, haciendo una mueca de – No puedo con
el -.
-
Estrella – La Llame, ella volteo y me miro – ¿Para qué me has honrado con tu presencia?
– Le pregunte con sarcasmo – Pues para verte – Me guiño el ojo, sentí como mis
ojos se habrían de la impresión hasta que Estrella se echo a reír – ¡Pues claro
que no! Viene para saber que decir cuando me pregunte porque estábamos peleando
ayer – Dijo todavía riéndose, me la quede viendo – ¿Qué tanto me ves? –
Pregunto sonriendo – Nada bueno –Le conteste – Solo estaba pensando que después
de todo no eres tan tonta – Añadí sin querer.
-
Dios porque dije eso, seré estúpido – Pensé mientras me arrepentía y observaba
como la sonrisa de Estrella se transformaba en una mueca de disgusto –
Tranquilo el puesto del príncipe de los tontos nadie te lo quita - ¿Y se puede
saber que rayos voy a decir? – Exigió – Solo di que estabas actuando una obra y
que yo te ayude – AL fin podre irme – Soltó de pronto,
parándose del sofá – ¡Espera! - Estrella
me miro confundida – No te vayas – Dije sin pensar, Estrella me dio una mirada
rara y se volvió a sentar.
-Lo
sé, tengo que disculparme – Pensé mientras ella me miraba. Me acerque al mueble
y la mira estudiando cómo iba a comenzar a disculparme - ¿Ahora qué? – Me
desafío sosteniendo mi mirada, sé que no
debí reírme pero se hizo imposible; siempre iba ser así, con una sola mirada,
un simple toque y una sola palabra mía bastaba para poner en guardia a la
irremediable Estrella Banques.
-
¿Sabes? – Pregunto – ¿Qué? – Eres insoportable – Me coloque al frente y me
agache apoyándome en el respaldar del sofá, quedando frente con frente con
Estrella – ¿Y sabes? – ¿Qué? – Me reto – Me encanta – ¿Tu sabes porque? –
¿Porque me quieres amargar la existencia? – ¡No! - ¿Entonces? – Porque así
estoy en tus pensamientos día y noche – Dije mientras deslizaba mi mano por su
mejilla. Hubo un cambio irregular en su respiración y luego sin previo aviso el
deseo volvió, me golpeo tan duro que casi me mareo, un fuerte dolor me atravesó.
-Mis
ojos no dejaban de mirarla – ¿Que dices?, Esley – Pregunto confundida se notaba
en su voz – No se – Dije igual de confundido – Solo que no me disgustas - Me acerque más a Estrella y rose su mejilla
con mis labios hasta llegar a su oreja, Estrella se estremeció - Y quiero que sepas, que me alegra haberte
conocido – Le susurre, el sentimiento me nublaba solo quería estar mas y mas
cerca de Estrella - ¿Por qué me dices eso? – Pregunto consternada – No tengo
idea, solo sé que te lo tengo que decir – Sujete su cara con delicadeza y la
mira quedando frente a frente, su respiración era irregular, sus ojos grises
profundos me miraban intensamente y yo no sabia que estaba haciendo.
-
Estrella – Susurre nombre con un deseo, irracional – Estrella, yo lo sí… - Un estruendo
me interrumpió, cuando subí la vista Julián estaba en la puerta de mi cuarto,
con una cara de malas noticias – Esley – Me llamo – Cuando me miro y vio que no
estaba solo – ¡Oh! Estas Ocupado – Lo siento, pero tendrás que acompañarme –
Dijo rápidamente, como el sofá estaba contrario a la puerta no se podía ver
quien estaba sentado en el y Julián andaba tan alterado que no había utilizado
sus sensores de vampiros, yo me eche
para atrás y Estrella se aparto de mi, se paro – Juli… Papa soy yo ¿qué pasa? –
Pregunto de pronto preocupada – ¡Oh! Hija no me había dado cuenta que eras tú –
Dijo sin responder a su pregunta – Hija mía, tu mama te está buscando en este
instante – Le dijo con aparente tranquilidad - ¿Por qué me está buscando? –
Pregunto de pronto alarmada – Tranquila hija, no pasa nada solo quieres hablar
contigo – La tranquilizo.
-
Julián me lanzo una mirada, que me daba entender que algo estaba pasando – Por
cierto hija, creo que fue a buscarte a tu cuarto – Le comento, Estrella lo miro
extrañada; ella también se debe imaginar que algo raro está pasando – Mmm…
Gracias papa – Dijo caminando hacia la puerta – Mejor voy a hablar con ella –
Cuando ya había salido del cuarto de pronto se devolvió y dijo – Esley, gracias
por ayudarme – Me dio una sonrisa de complicidad, sin darme cuenta también le
sonreí. Pero cuando volví mí mirada a Julián, su cara seria me preocupo – ¿Qué
pasa? – Le pregunte yendo directo al grano – Nada demasiado serio, pero mejor
vamos mi despacho – Dijo saliendo de mi cuarto.
-Cuando
llegamos a su despacho, Duncan ya se encontraba en el leyendo lo que parecía
una carta, si leyendo eso increíble pero cierto. Julián tomo asiento en su
silla de cuero delante de su escritorio de madera y yo al frente de su escritorio
justo al lado de Duncan – ¿Me puede explicar que es lo que pasa? - ¿Por qué
Tanto Misterio? – Pregunte al fin, Julián sus cruzo dedos y Duncan coloco la
carta en el escritorio – La verdad es… - Callo – ¿Es? – Que la emperatriz
regresa mañana – Dijo al fin, mis oídos no daban merito a lo que están escuchando – ¿QUE? – Grite, Duncan a mi
lado se partió de la risa – Yo también reaccione así – Comento riéndose –
¡Duncan Guarda silencio! – Regaño Julián –.
-
Duncan asintió y guardo silencio – Esley, hijo toma asiento y cálmate – Me
dijo, estaba tan sorprendido por la noticia que no me di cuenta de cuando me
pare, me volví a sentar - ¿Porque no me
los dijiste antes? – Le reclame – ¡Esley Guarda Silencio! Y déjame explicarte –
Le di una mirada para que continuara hablando, Julián asiento y comenzó – Yo
tampoco sabía que iba venir, yo la esperaba hasta dentro de 5 años, nunca me
espera que viniera tan pronto; su carta – Dijo señalando a la carta que Duncan
coloco en la mesa – Me llego ayer en la noche y de acuerdo a la situación, tuve
que tomar una decisión rápida y enviar a Melania a Europa para que se encuentre
con la Emperatriz y nos dé algo de tiempo – Me explico.
-Tome
la carta y la leí:
-Volveré
de Europa mañana, espero que te prepares Rey inepto y ve preparando al príncipe
vagabundo que tienes; si crees que puedes tomar decisiones sin mi autoridad
estas equivocado. Desde mañana sabrán como se hacen las cosas al estilo Draken,
no permitiré que acaben el apellido que tanto e protegido por décadas.
A.T.T: La Emperatriz
-
¡Esta vieja bruja! – Solté - ¡Esley! – Me reprimió Julián – Si la emperatriz te
escuchara, estarías muerto – Se burlo Duncan – Esley, recuerda que ella es la
emperatriz y aunque seas príncipe le debes respeto – Me recordó Julián – Lo sé,
pero eso no me hace sentir respeto – Le conteste.
-
Julián me miro – Aquí lo que realmente importa, es que la emperatriz viene y no
lo podemos evitar – Por ello tenemos que estar unidos para tomar decisiones,
porque se que tiene la intención de tomar a los vampiros bajo su poder y
mandato – Proclamo – Esa vieja bruja, otra vez viene y me amargara la
existencia; y lo peor es que no puedo hacer nada – Pensé completamente
frustrado – Tío, la Emperatriz habla de decisiones que tomaste sin su autoridad
– Comento Duncan – ¡Sí! Yo tome unas cuantas decisiones sin su consentimiento,
porque la verdad no creí que fuera de su incumbencia – Aclaro.
-
No sé porque pero sentí que estábamos en un grave problema, – Papa – ¿Si hijo?
– Pregunto – Dime por lo menos, que tu discutiste tu matrimonio con la vieja
bruja – Pedí – Esley no la llames así – Me regaño – Contesta a mi pregunta - Lo
siento hijo, no lo hice – Soltó sin más – ¡OH DIO MIO! – Soltamos Duncan y yo
al mismo tiempo.
-Con
razón, esa vieja bruja esta tan alterada; no es para menos. La nueva reina es
una humana y ella no estaba enterada de esta decisión – ¡Papa! ¿Cómo pudiste no
comentarle nada de este asunto a la Emperatriz? – Pregunte en shock, - ¿Hijo,
realmente crees que la Emperatriz me dejaría casar con una humana? – Pregunto,
soltando un suspiro – Pero no sé, había otra ma… - ¿Realmente lo crees? – Me
interrumpió, - No, la verdad es que no –.
-
Estamos en un grave problema – Duncan comento, - Gracias señor obviedad, pero
lo que necesito ahora son ideas de cómo salir de este problema – Le dije a
Duncan – ¡Ya Basta! – Nos regaño Julián – En este momento no necesitamos
peleas, lo que necesitamos es hacer un plan para encontrar una solución a este inconveniente
–Nos dijo.
-
¿Cómo salir de este problema? – Pensé y no se me ocurrió nada brillante, mire a
Duncan y su cara me lo decía todo, no tenía ni idea y Julián estaba encerrado
completamente en sus pensamientos – ¿Y qué vamos hacer con Brenda y Estrella
cuando venga la emperatriz? - Pregunto
Duncan – Pues ya hable con mi esposa
sobre lo de la Emperatriz y ella le informara a Estrella. Mi esposa dijo
que se quedarían y yo respeto su decisión – Nos comento, - Eso no quiere decir,
que la Emperatriz no se ensañe con ellas – Aclare.
-
¡Tienes razón hijo! Pero no dejare que la Emperatriz se meta con ellas –
Declaro, después de varios minutos de silencio aun no habíamos aportado ideas y
Julián seguía sumergido en sus pensamientos
- Tengo una idea – Dijo al fin Julián – ¿Cual? – Preguntamos Duncan y
yo, - Buscaremos a la Emperatriz a Europa y le diré que Brenda tiene un poder
especial; por lo que la hice mi esposa y que la próxima semana la convertiré en
vampiro –Nos conto satisfecho consigo mismo.
-
¿Pero eso como resuelve el problema? – Pregunto Duncan, - ¡AY! Que ver Duncan –
¿Qué? – Pregunto ofendido – Eso resuelve el problema porque, si la vamos a
buscar pensara que somos responsables, educados y leales, segundo el decirle
que Brenda tienes poder especial la hace necesaria y valiosa para los Draken y
tercero convirtiéndola en vampiro ya no hay problema – Le explique a Duncan –
Exactamente hijo – Me felicito Julián.
-
Gracias por la explicación, sabelotodo – Se mofo Duncan, - Por lo menos sé que
mi intelecto es superior al tuyo – ¡Dios, Silencio los dos! – Nos callo Julián,
- Vamos ya a buscar a la Emperatriz – Ordeno Julián, parándose de su asiento y
caminando hacia la salida de su despacho.
-Cuando
ya íbamos a salir de su despacho, las puertas del despacho se abrieron de golpe
y en ellas apareció la emperatriz, con una cara sin emoción, que producía miedo
a cualquier ser vivo o no vivo, con una cabellera negra recogida una cola de
caballo y vestida con una túnica implacable con la insignia de la familia
Draken gravado en grande.
-
¿A dónde van? – Pregunto con un tono de orden – Pensaban buscarme, pues ya no
es necesario – Nos dijo un tono serio, - Claro que la íbamos a buscar, su
presencia para nosotros es un placer – Dijo Julián haciendo una reverencia – ¡Cállate!
Tu hipocresía me da dolor de cabeza – Le ordeno en un tono hostil – ¿Y ustedes?
– Nos miro con sus ojos de hielo – Un placer verla – Dijo Duncan con una
sonrisa fingida y una reverencia breve – ¡Deja tu farsa niño! – Le regaño,
Duncan estaba incomodo – ¡Disculpe! – Si, si, si, largo ya – Ordeno y Duncan se
fue a donde Julián – Y es que tu no piensas saludarme – Proclamo – Emperatriz –
Dije haciendo una reverencia corta –
¡Por lo menos es sincero! – Comento sin emoción.
-
Emperatriz – La llamo Melania, que venía entrando al despacho, cuando nos vio
hizo una mueca de disculpa – ¿Que quieres niña? – Ordeno, - Su equipaje está
listo – Muy bien y ahora ve a ver a los cocineros, para que le des la lista de
lo que prepararan – Le dijo, Melania nos miro con una disculpa escrita en su
rostro – Pero que haces niña, muévete – Le ordeno y Melania salió del despacho
inmediatamente.
-
Ahora por donde iba – Pregunto a nadie en particular – ¡AH sí! ¿Me pueden decir
cuáles eran sus planes para mí? – Ordeno viéndonos fijamente.
Quiero saber mas¡
ResponderEliminarjajajajajaja.
Hola, pues ya pude leer el capitulo,pero como ya me había perdido del hilo de la historia, los tuve que leer de nuevo.espero y los saques ya a menudo ¿ok????? sin duda quiero saber mas.
Espero el capitulo 7.
Besos,Nadia.
(Me parece que esa Emperatriz, traerá muchos problemas).
Jejeje sorry. Si me eh tardado mucho, pero ya voy a sacar los capitulos mas a menudo, si parece que la Emperatriz armara todo un lio, hoy comienzo el capitulo 7 y prometo subirlo pronto.
ResponderEliminarUn Beso, Siria.
P.D: (Ese capitulo, casi me saco canas xD)